ISO 50001. Sistema de Gestión Energética

Triple ahorro de costes: Energéticos, ambientales y económicos

QUÉ ES…

La norma UNE-EN ISO 50001 establece los requisitos que debe poseer un Sistema de Gestión Energética, con el fin de realizar mejoras continuas y sistemáticas del rendimiento energético de las organizaciones.

El Sistema de Gestión Energética es la parte del sistema de gestión de una organización dedicada a desarrollar e implantar su política energética, así como a gestionar aquellos elementos de sus actividades, productos o servicios que interactúan con el uso de la energía (aspectos energéticos).

La certificación de un sistema de gestión energética asegura por tercera parte el control y seguimiento sistemático de los aspectos energéticos y la mejora continua del desempeño energético. Ello contribuye a un uso de la energía más eficiente y más sostenible, otorgando confianza en el sistema de gestión.

 

A QUIEN VA DIRIGIDA

La Certificación de Sistemas de Gestión Energética se dirige a aquellas organizaciones que quieren demostrar que han implantado un sistema de gestión energética, hacen un mayor uso de energías renovables o excedentes, y/o han sistematizado sus procesos energéticos, buscando su coherencia con la política energética de la organización.

La norma UNE-ISO 50001 sistema de gestión energética tiene vocación universal y se aplica a cualquier organización.

 

BENEFICIOS

Energéticos y ambientales

  • Optimización del uso de la energía (consumo eficiente de la energía).
  • Fomento de la eficiencia energética en las organizaciones.
  • Disminución de emisiones de gases CO2 a la atmósfera.
  • Reducción de los impactos ambientales.
  • Adecuada utilización de los recursos naturales.
  • Impulso de energías alternativas y renovables.

De liderazgo e imagen empresarial

  • Imagen de compromiso con el desarrollo energético sostenible.
  • Refuerzo de la imagen de empresa comprometida frente al cambio climático.
  • Cumplimiento de los requisitos legales.

Socio-económicos

  • Disminución del impacto sobre el cambio climático.
  • Ahorro en la factura energética.
  • Reducción de la dependencia energética exterior.
  • Reducción de los riesgos derivados de las oscilaciones de los precios de los recursos energéticos.